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Protección y cuidado de profesionales intervinientes


Desde la psicología de emergencias conocemos las intervenciones que ayudan al personal interviniente a sobrellevar el trabajo en una situación crítica y evitar una psicopatología asociada al estrés.


Estas medidas se vienen tomando tradicionalmente con bomberos, cuerpos de autoridad etc. Sin embargo a raíz de la cambiante situación derivada del COVID-19 nos encontramos con nuevas profesiones de riesgo psicológico. Desde las más obvias como son el personal sanitario a profesiones que no suelen acostumbrar a vivir situaciones críticas como empleados de supermercado, personal de cocina hospitalaria, limpieza, etc.


Si bien a los cuerpos de seguridad durante su formación se les instruye sobre las medidas psicológicas para afrontar el estrés, estas nuevas profesiones de riesgo no tienen por qué conocer las pautas básicas para afrontar esta situación.


El concepto de “situación de emergencia” ha cambiado. Actualmente tener que ir a trabajar en transporte público puede suponer una actividad potencialmente estresante.


Algunos de los factores que generan vulnerabilidad en los profesionales son los siguientes:

  • Factores personales: desde la propia personalidad del profesional hasta la situación familiar que presenta. Recordemos que no sólo estáis expuestos a intervenir en una crisis mundial, sino que cuando llegáis a casa os encontráis confinados como el resto de personas. Esta doble vertiente hace que no siempre encontréis un lugar tranquilo en el que descansar y desconectar.

  • Factores de la situación: desde la propia exposición al riesgo hasta los tiempos de trabajo. Tanto el contacto próximo con el peligro como la inseguridad, los turnos largos, las reacciones de otras personas, los medios de comunicación… todos estos factores pueden generar una gran frustración y una sensación de injusticia e incertidumbre.

Algunos de los síntomas de que la situación está teniendo una repercusión en vuestro estado psicológico son los siguientes:

  • A nivel fisiológico: fatiga, tensión, mareos, “falta de aire”… 
  • A nivel cognitivo: hipervigilancia y alerta, confusión, desconcierto, dificultad en la toma de decisiones, pensamientos intrusivos desagradables…
  • A nivel emocional: miedo, preocupación, agitación, ansiedad, shock…

Aún no conocemos en concreto que consecuencias psicopatológicas pueden derivar de esta crisis en concreto, pero por experiencias previas podemos suponer que nos encontraremos con Trastornos por Estrés Agudo, Trastornos por Estrés Post-Traumático, Ansiedad y Depresión. Para evitar estas patologías podemos intervenir de varias maneras:


  • Afrontamiento inmediato de la emergencia en el lugar de trabajo (siempre que sea posible).

a.      Reducción de la estimulación: cuando comencéis a notar que “se os va de las manos” daros un momento para apartaros físicamente y psicológicamente del entorno estresante. Pueden ser 10 minutos de salir a tomar el aire o de jugar a algún juego en el móvil. En este tiempo es preferible no salir acompañado de una persona en igual situación para evitar retroalimentaros y permitiros esa mínima “desconexión”. 
b.      Racionalizar la situación: este ejercicio sirve para “colocar” lo que está ocurriendo. Ante una situación estresante la emoción impera sobre la cognición. Podéis escribir o poner en palabras todo lo que está ocurriendo. Organizado, para desenredar vuestros pensamientos y ordenar la experiencia. Esto favorecerá también las siguientes intervenciones en desensibilización. 
c.       Comprensión de la crisis. En este punto todo el mundo entiende las implicaciones de la crisis del COVID-19. Conviene aun así recordarnos por qué estamos trabajando, cuál es el objetivo que justifica tantísimo estrés y esfuerzo. Valorar que los motivos son extraordinarios y premiaros por el buenísimo trabajo que estáis realizando. 
d.      Favorecer la sensación de control. Aunque no esté todo en nuestras manos, hay pequeñas cosas que podemos controlar. “Tomar las riendas” de nuestras acciones favorecerá la sensación de control. Tomar pequeñas decisiones nos ayudará a percibir que somos agentes útiles en nuestra vida y la de la sociedad, y no sólo nos estamos dejando llevar por lo que llega.

  •   Afrontamiento una vez finalizado el trabajo: RIT – Intervención de descanso, información y transición. O cómo no llevarte el trabajo a casa.

El RIT se realiza en grupos de personas que hayan intervenido en una misma situación crítica. Trata de presentar los acontecimientos de manera ordenada, informar sobre las posibles consecuencias psicológicas y establece un “descanso obligado” para quienes no sientan que puedan permitírselo voluntariamente.

En esta intervención NO se comparten experiencias. Es un “chute de control” para poder retomar tus actividades en próximas jornadas laborales.

  • DEBRIEFING (PEGS: Apoyo grupal tras eventos potentes)

La técnica más conocida. Es una técnica altamente estructurada que se realiza dentro de los 3 primeros días DESPUÉS de la situación crítica. Los objetivos de esta intervención son:

-          Procurar el alivio del estrés sufrido, facilitar la integración de la experiencia completa y motivar a la movilización de recursos de afrontamiento.


En esta intervención SÍ se legitimiza la expresión de sentimientos y emociones en torno al evento. Se fomenta la cohesión grupal para evitar la falacia de “caso único” e injusticia. Consolar, identificar necesidades adicionales y facilitar el acceso a recursos externos.


Acelera la recuperación normal, en gente normal, que tiene reacciones inusuales pero normales ante eventos inusuales o anormales.


El desarrollo de esta sesión es el siguiente:

  • Introducción: un moderador debe explicar los objetivos y el funcionamiento de la sesión 
  • Breve revisión de la situación: que las personas describan su papel en la situación crítica, cuál era su función, que ocurrió, que experimentó a nivel sensorial (olores, ruidos…). Con la experiencia de todos los participantes se conforma la situación completa. 
  • Fase de primeras impresiones (cognitiva): se focalizan los pensamientos y valoraciones que los participantes hicieron en la situación crítica y posteriormente. 
  • Fase emocional: de revisión del aspecto que causó mayor impacto personal. A cada participante puede haberle afectado un aspecto de la situación diferente. En esta fase se revisa cuál ha sido este aspecto y que reacciones afectivas ha supuesto para la persona (ira, miedo, frustración, culpa…). Ha de destacarse que  son reacciones NORMALES ante una situación ANORMAL.
  • Fase de señales de distrés: se explican los síntomas comunes de distrés para facilitar que las personas identifiquen y puedan responder ante tales reacciones. Se establece en tres planos: 
    • Respuestas físicas/fisiológicas (bloqueo, nerviosismo, enlentecimiento motor…) 
    • Respuestas cognitivas: pensamientos recurrentes, desesperanza, distorsiones… 
    • Respuestas emocionales: miedo, culpa, frustración, enfado…
  • Fase educacional: conociendo las implicaciones psicológicas personales de cada participante se orienta acerca de su afrontamiento. Para esta fase puede contarse con la ayuda de un psicólogo (actualmente muchos psicólogos estamos disponibles para consultas gratuitas y asesoramiento).
  •  Fase de resumen: recoger todo lo trabajado y espacio para preguntas y comentarios.

Este ejercicio se puede proponer a vuestros coordinadores, superiores, encargados y compañeros. Requiere poco tiempo y está demostrada su eficacia.


Recordad que el trabajo de proteger vuestro estado emocional ES UNA INVERSIÓN DE TIEMPO que os va a permitir, no sólo sentiros mejor sino también llevar mejor a cabo vuestras actividades profesionales.


Y para quienes tenéis en casa a uno de estos héroes: conciencia y responsabilidad. Sabemos que es un momento duro para todos,  pero hay que favorecer que vuestro familiar se encuentre un entorno lo más relajado y positivo posible para que pueda recargar las pilas y, literalmente, colaborar para salvar el mundo.



Adaptado de “Intervención Psicológica con personal interviniente en situaciones críticas”. Enrique Parada Torres

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